Construcción

La construcción se inició en 1906 con aportaciones de empresas mineras asentadas en la región.

El costo total ascendió a 300.000 pesos oro aproximadamente, utilizando en su construcción cantera de la población de Tezoantla ubicada en el Municipio de Mineral del Monte.

El proceso de construcción se realizó en base a una técnica llamada machihembra miento, que consiste en horadar cada bloque de cantera con un agujero cilíndrico en la parte superior y esculpir una especie de espiga en el inferior, así esta última, embonaba en la parte horadada sin utilizar ningún material calizo en las juntas.

Treinta y cinco canteros trabajaron en la primera etapa y veintinueve en la segunda, entre estos últimos Jacinto y Pedro Hernández Baldovino fueron los encargados de esculpir las acroteras que coronan las caratulas del reloj.

Para la colocación del carrillón y de la cúpula de cobre, se solicitó la intervención de alacateros y ademadores de la compañía minera de San Rafael.

Jesús Zenil, colaborador del ministro plenipotenciario de México en el Imperio Austrohúngaro, compró la maquinaria para el reloj en Inglaterra y la envió a Pachuca.

Acudió a la fábrica fundada por Edward John Dent y allí trató la adquisición del reloj y del carillón, que tiene un sonido igual al de su gemelo instalado en el Big Ben. La maquinaria llegó a Pachuca años antes de que terminara la construcción de la torre.

El reloj estuvo guardado primero en la Capilla de La Asunción, y más tarde en la Casa de Francisco Rule hasta ser instalado en la torre, cuya responsabilidad fue de Tomás Zepeda.

La torre tiene balcones abiertos, este era el espacio donde tocaría la banda, pero fue un intento fallido dado que por la altura, el espectáculo no podía ser apreciado por la gente.

La Banda de Rurales volvió a tocar en un kiosco ubicado en la plaza y la torre finalmente acabó representando el monumento al Centenario de la Independencia Mexicana.

Para rematar el monumento se ordenó adquirir una cúpula de lámina de cobre fabricada en la Fundidora de Fierro y Acero de Monterrey (actualmente el Parque Fundidora), inaugurada en 1900. La pieza fue traída en ferrocarril y se colocó antes de la inauguración

A todos les pareció bien levantar un monumento conmemorativo del Centenario de la Independencia de México, que tendría lugar en 1910. El Gobernador Pedro Ladislao Rodríguez aprovechó la circunstancia de que dos años antes, había suspendido una obra en la Plaza Independencia de Pachuca por falta de fondos, se trataba de una especie de pérgola alta para los conciertos de la Banda Sinfónica del Estado, conjunto musical de gran calidad artística que hasta la fecha subsiste.

En junta de notables, convocada por el Gobernador Pedro Ladislao Rodríguez, el Presidente Municipal de Pachuca, Don Alfonso M. Brito, Don Felipe N. Barros, rico minero y los propietarios de las principales minas de la región que constituían el sector empresarial, se llegó a la conclusión de aprovechar la cimentación de la obra suspendida y convocar a un concurso para el diseño y la construcción de un monumento que tendría un reloj público útil para todos.

El concurso lo ganó el Arq. Tomás Cordero y Osio, destacado diseñador del orden neoclásico, el cual estaba en boga en la época. Tomás Cordero se graduó en 1895 en la Escuela Nacional de Bellas Artes y entre sus obras además del Reloj de Pachuca se le conoce también el Salón de Jurados en la Ciudad de México. Ya desde entonces Cordero atendió a la tesis con textualista y se inspiró en la fachada del Banco de Hidalgo que de típico estilo neoclásico había diseñado el Arq. Ernesto Flux sobre el costado poniente de la Plaza, sin saber que estaban determinando el estilo de toda la Plaza que a cien años distancia no tiene otro camino más que atender a las características de estos dos edificios que marcan la pauta arquitectónica del entorno.

Ganado el concurso por el mencionado arquitecto, con una torre de arquitectura clasicista de tres niveles de cantera con un cuarto piso de cobre, de acuerdo a los dictados de ese momento en que el metal empezaba a aparecer limitando y coronando a la piedra labrada en los últimos edificios de cantera en México, se procedió a la construcción del monumento bajo la dirección del Ing. Don Luis Carreón, quien era Director de la Escuela de Minas en la ciudad de México y para la residencia de la obra en Pachuca fue asistido por su alumno el Ing. Francisco Hernández, siendo ambos técnicos quienes hicieron posible la obra. Acentuamos la importancia de la perfección de la construcción que fue hecha con gran exactitud técnica.

Sólo se conocen dos fotografías de la construcción del Reloj de Pachuca. Una muestra el cimiento de la obra, es decir el zócalo o basamento de desplante. La imagen está tomada de la esquina suroeste de la Plaza Independencia. Al fondo las calles de Ocampo y Zaragoza. La otra es aún menos nítida y se ve el monumento a medio construir, en una imagen tomada desde la Casa Rule (actual sede del Ayuntamiento pachuqueño y antigua casa particular del rico minero decimonónico, el inglés John Rule).

Todo el monumento está hecho con piedra del eterno banco de suave cantera blanca de Tezoantla, municipio de Mineral del Monte, por lo que diremos que está hecho con piedra de la región.

La talla de la piedra se realizó a pie de obra y con andamios de madera fueron subiendo una a una las piezas de cantera ya labradas. Hay que recordar al Mtro. Alfonso Arteaga quien encabezó el trabajo de labrado de las piedras y es autor, de las hermosas águilas mexicanas que adornan la parte inferior de las carátulas.

Hay que rendir homenaje también a todos los cantareros humildes como Jacinto y Pedro Hernández Baldovino así como Pedro Madrid y otros 25 artistas más que trabajaron con gran destreza en la perfecta fábrica del monumento. Las piedras no fueron pegadas con argamasa de cal o mezcla alguna sino que machi-hembradas previamente fueron pegadas con azufre caliente que es un excelente aglutinador y no deja huella de junta.

El costo de la obra en aquel tiempo, en que los centenarios valían cincuenta pesos, fue de trescientos mil pesos.

El carillón del Reloj era una maravilla de la técnica relojera que tocaba las horas, las medias, los cuartos y el Himno Nacional. (Anqué ciertas dudas  de que así fuera de acuerdo a los datos Pachuca un tiempo y espacio Lic. Juan Manuel Menes LLaguno un libro muy recomendado para historia de Pachuca)

Lic. Jesús Zenil Martínez

Nació en el Cardonal Hidalgo, el 21 Julio de 1848, fue protagonista importante en esta obra ya que fue él quien compró el Reloj en Londres. De origen humilde, había estudiado en la Universidad Nacional la carrera de Abogado recibiéndose a los 22 Años. Fue Diputado Local dos veces 1871-73 y 1873-75 y Diputado Federal tres veces de 1873 a 1880. Estudió Diplomacia mientras era diputado en la Ciudad de México. Fue Primer Secretario de la Legación Mexicana en Italia en 1879 y ocupó igual cargo en España en 1881. Más adelante fue nombrado Encargado de Negocios en España (1882), y ocupó diversos cargos en Lisboa y Bélgica donde fue Ministro de los Países Bajos en 1899. En 1902 pasó a ser Ministro Plenipotenciario en Austria-Hungría y estando en ese encargo compró en Inglaterra, por encargo de las autoridades pachuqueñas, desde 1904, un reloj en la misma fábrica en donde se adquirió el Big Ben londinense, y lo envió a Pachuca. Donó una importante cantidad para introducir el Agua potable en El Cardonal en1905, y falleció el 29 Octubre de ese año en Viena, Austria a los 57 años. Fue sepultado con honores en El Cardonal el 29 Diciembre de 1905.

La maquinaria del reloj fue adquirida en la fábrica que fundó en el siglo XIX Edward John Dent. Es similar a la del famoso Big Ben que campea desde la torre del parlamento británico y su sonido es muy parecido.

La maquinaria del reloj al llegar a Pachuca, al parecer en 1907, estuvo primero en el atrio de la Iglesia de la Asunción y luego fue llevado a la casa Rule porque se dijo que el párroco de la iglesia, el Pbro. Rafael León, oriundo de Real del Monte, estaba pensando en subirlo a la fachada del templo, mientras se terminaba el monumento. En su momento fue colocada en la torre monumental por Tomás Zepeda, experto relojero.

Un día antes de cumplirse cien años del grito de independencia el reloj fue inaugurado en medio de una gran fiesta popular.

El 15 de Septiembre de 1910,

 

Bibliografía

Pachuca un tiempo y espacio en historia Lic. Juan Manuel Menes Llaguno

EL reloj Monumental de Pachuca de Arq. Luis Corrales Vivar

La plaza de independencia de Arturo Herrera Cabañas

 http://www.hidalgo.gob.mx/?p=123